Dr. Marcelo Bianchi Bustos
Una niña se aburría mucho y creó para jugar un hombrecito de papel que
cobra vida y salió a jugar con ella al parque. Intentó contar historias, pero
las que sabían ponían muy tristes a los niños puesta estaban marcadas por la
violencia. Por ese motivo decide alejarse y al ver una lavandería pidió ser lavado,
aunque eso le significó estar vacío y no tener nada para compartir. Se aleja de
la ciudad y allí observa la belleza de la naturaleza. Al igual que les sucede a
los niños, va descubriendo el mundo con todas sus cosas hermosas.
Con respecto a su temática, es una obra que tiene que ver con el mundo cotidiano de los niños quienes al jugar
inventan amigos imaginarios y en este caso la niña se crea el hombrecito que
cobra vida. Se recrean los momentos del juego y del diálogo. Es un libro
que sirve para que cada uno de los niños lo lea por sí mismo o que lo escuche
de la boca de un mediador.
La historia es sencilla,
pero hay una carga de conceptos importante, aunque de todos modos lo recomiendo
desde los 5 años de edad.
Posee un
diseño muy atractivo, desde las ilustraciones a la tipografía. Lo que más llama
la atención de los lectores – niños es el hombrecito de papel. Se trata de un
autor integral que crea el texto y las ilustraciones. Hace un atractivo uso del
collage.